El agotamiento es un estado de cansancio mental, emocional y físico que resulta de experimentar estrés crónico. El agotamiento no ocurre de la noche a la mañana. Se puede describir como esa sensación de cuando un neumático pierde el aire lentamente. El sentirse cínico, sin esperanza, deprimido, pesimista, resentido, exhausto (tanto física como emocionalmente) son signos de agotamiento. Si bien todos tienen días en los que experimentan estos sentimientos, si te sientes así la mayor parte del tiempo, es posible que estés agotado.

A menudo relacionado con el estrés laboral, el agotamiento también se puede encontrar en otras áreas de la vida, como el cuidado de alguien, las relaciones amorosas y la crianza de los hijos. Las causas del agotamiento son muchas, como hacer demasiadas tareas a la vez, elaborar un trabajo que entra en conflicto con el sentido de uno mismo, sentirse sin apoyo y trabajar muchas horas. Este estrés puede dar como resultado en sentirse fatigado, experimentar problemas digestivos, dolores de cabeza y recurrir a mecanismos de afrontamiento poco saludables como el uso de drogas, la comida y el alcohol.

Practicar hábitos saludables, como comer bien, dormir lo suficiente y hacer ejercicio con regularidad, ayuda en gran manera a prevenir el agotamiento. Es de suma importancia encontrar técnicas de manejo del estrés que le gusten y practicarlas con regularidad. Disfrutar es la clave, ya sean ejercicios de respiración, baños de burbujas, pasar tiempo en la naturaleza, tiempo en familia o ejercicio físico. Si le ayuda en algo, no olvide programar un tiempo para liberar el estrés.

Es importante tomar en cuenta que, si uno experimenta agotamiento, no desaparece por si solo. Superar el agotamiento requiere de hacer cambios en la vida. Incluso los pequeños cambios proporcionaran la resistencia para superarlo.

  • Establezca limites saludables: no se exceda. Está bien decir “no”.
  • Tómese descansos: diariamente, tanto entre proyectos grandes como cuando alcanza sus metas.
  • Delegue cuando sea posible: en realidad usted no tiene que hacerlo todo.
  • Tómese descansos diarios de la tecnología: todos los días programe una hora para desconectarse.
  • Busque apoyo: hable con un amigo, un familiar o un terapeuta de confianza.
  • Trabaje en lo que lo apasiona: participe en actividades placenteras e interesantes, y disfrute su vida.

Es importante recordar que, así como el agotamiento no ocurre de la noche a la mañana, salir de él, tampoco. Además de hacer pequeños cambios, tómese el tiempo para reflexionar sobre sus valores, metas y sueños. Considere lo que realmente le hace feliz y cómo puede encontrar nuevas oportunidades para vivir bien consigo mismo.