La investigadora líder Krisitn Neff, describe la autocompasión como “brindarte la misma amabilidad y cuidado que le das a un amigo.” Muchos estarían de acuerdo en que esto es a menudo más fácil decirlo que hacerlo. Tratarse a sí mismo con cuidado puede ser especialmente desafiante, sobre todo cuando se comete un error, se experimentan emociones difíciles o se autocritica.

Las investigaciones del campo de la neurociencia nos recuerdan que es importante reconocer las emociones y momentos difíciles, ya que lo que resistimos persiste. Alejar las emociones negativas no solo las hacer más fuertes, sino que también difunde nuestra capacidad para experimentar emociones positivas, como alegría, amor y felicidad.

Un componente clave de la autocompasión es aceptar el hecho de que eres humano. Todos los seres humanos cometen errores, tienen metas no cumplidas y experimentan frustración en todos los aspectos de la vida. Los seres humanos perfectos no existen.

La investigación de Neff encuentra que la autocompasión incluye tres elementos:

Concienciación: un estado mental en el que uno puede observar pensamientos y sentimientos sin juzgar. Tómese el tiempo para nombrar el sentimiento y observe dónde lo siente en el cuerpo.

Humanidad común: reconocer que no estás solo. Otros sienten lo mismo que tú y experimentan luchas similares.

Auto bondad: Esto hace que te preguntes a ti mismo “¿Que necesito ahora?” Puedes ofrecerte palabras amables como “me perdono a mí mismo”, “puedo ser fuerte” o “puedo aprender a aceptarme tal como soy”. Para algunos, colocar una mano sobre el corazón mientras repiten palabras cariñosas es alentador.

La autocompasión es una práctica, y se necesita tiempo para que se sienta como algo natural. Si lo haces repetidas veces, puede convertirse en una estrategia a la “que recurrir” en lugar de adormecer o hacer a un lado los sentimientos y experiencias difíciles. Si practica los pasos anteriores con mucho cuidado y de manera regular, humanidad común y bondad hacia uno mismo, obtendrá los beneficios de una mayor claridad personal y un sentido más fuerte de resistencia emocional.